(Término derivado del griego all’goria; ‘hablar de otra manera’) Tropo,
figura retórica de significación. Según Platas Tasende, es la “sucesión de
analogías plasmadas en metáforas en las que, por lo general, hay una primera
analogía (TR-TI, es decir, Término Real-Término Imaginario) que encierra unas
connotaciones de las que semánticamente se van derivando todas las demás
(tr1-ti1, tr2-ti2, tr3-ti3…). Como concreción de una idea abstracta, no se
distinguió del símbolo hasta el siglo XVIII”. Cuddon la define como “un relato en verso o prosa con un
significado doble: uno primario, o superficial; y otro secundario, o profundo.
Es un relato, por lo tanto, que puede ser leído, entendido e interpretado en
dos niveles (y en algunos casos, hasta en tres o cuatro planos).” La alegoría es un procedimiento antiguo en el arte, ha existido
desde los orígenes de la literatura y aparece abundantemente representada en la
clásica grecolatina y en la Biblia (Platas Tasende). Como ejemplos de alegoría podemos citar la del mito de la caverna en la República de Platón; las alegorías de la
Tragedia y la Elegía, en Amores 3, 1 de
Ovidio y la de Psiche y Eros en El asno
de oro de Apuleyo. En esta última, la alegoría funciona del siguiente modo:
la historia de la pérdida y recuperación del dios Eros por parte de la bella
Psiche representa la persecución del amor (=Eros) por parte del alma (=Psiche).
No hay comentarios:
Publicar un comentario